lunes, 7 de marzo de 2011

ARTESANIAS EN WUERREGUE

Patrimonio cultural del Pacífico Colombiano


A través de la dirección de Aciva RP, Juliana Piraza busca fortalecer la mini cadena productiva de la palma del Wuerregue, con la cual las etnias indígenas Noanam (Wounan), Nasa, Inga, Eperara-Siapidara y Embera-Chami, elaboran artesanías que muestran al país y al mundo su rico imaginario cultural.

A lo largo del recorrido del río San Juan por en medio de la selva tropical que cubre parte del Valle del Cauca y Chocó, crece una palma ‘sagrada’ que se ha constituido en la mejor aliada de varias comunidades indígenas. Es el Wuerregue, cuyas fibras son transformadas de manera artesanal en utensilios y adornos únicos, con los que les muestran al país y al mundo su rico imaginario cultural.

Con estas artesanías y de la mano de la Asociación de Comunidades Indígenas del Valle del Cauca Región Pacífico - Aciva RP, 26 cabildos de las etnias Noanam (Wounan), Nasa, Inga, Eperara-Siapidara y Embera-Chami, han encontrado un apoyo para conservar sus conocimientos y costumbres milenarias, a la vez que obtener ingresos que les permitan mejorar las duras condiciones de su entorno, que los lleva a padecer altos índices de desnutrición y analfabetismo.
           

A la cabeza de Aciva RP, entidad creada en 1997, está Juliana Piraza, una indígena comprometida con la tarea de mejorar las condiciones de vida de aproximadamente 20 mil indígenas, que habitan las riberas del río San Juan en su recorrido por siete municipios de ambos departamentos.

A través de la Asociación, Juliana Piraza ha liderado la elaboración de un Plan de Vida para las comunidades indígenas, definiendo a partir del análisis de su pasado y el presente, un mejor futuro para las comunidades indígenas. Este Plan les ha permitido construir con sus propios recursos dos instituciones educativas, la capacitación de líderes en temas de salud y reforestar en una primera etapa, con el apoyo de la CVC, 10 hectáreas con la palma de Wuerregue.

Otro de sus principales logros ha sido fortalecer la minicadena artesanal del Wuerregue, planta que además del palmito, produce una fibra con la que elaboran a partir de conocimientos milenarios las artesanías, en las que plasman figuras provenientes de mitos, ritos y su propio entorno.

Aciva RP también realiza la comercialización, a un precio justo para las comunidades indígenas, de estos apreciados objetos, para que la mayor parte de las ganancias no queden en los intermediarios, en detrimento de quienes las elaboran.

Este trabajo hizo merecedor a Aciva del primer lugar en el Concurso Nacional de Biocomercio Sostenible Comunitario, otorgado en el 2004 por el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander Von Humboldt, entre 200 propuestas de todo el territorio colombiano.

"La palma del wuerregue es para los indígenas algo sagrado, hace parte de nuestra cosmovisión. Religiosamente para nosotros es el cordón o lazo fuerte que nos une a nuestro creador, donde exista un indígena debe existir la palma del wuerregue", afirma Juliana Piraza.

Aciva y los cabildos indígenas están liderando acciones que buscan evitar la desaparición de la palma. "Se da exclusivamente en el Pacífico Colombiano, sobre todo en la cuenca del río San Juan. Se puede producir durante todo el año, pero se está extinguiendo por el uso inadecuado que le estaban dando otros sectores para la comercialización del palmito, que sin ningún escrúpulo deterioraron éste y otros recursos naturales de la región".

Para adelantar la comercialización de las artesanías, Aciva RP participa anualmente en importantes eventos nacionales, como la Feria Expoartesanías en Bogotá, lo que les ha permitido alcanzar ventas anuales por $100 millones. “Estamos esperando que la Gobernación nos cumpla con la consecución, este año, de una casa en Cali para poder hacer más gestión de todo tipo a favor de las comunidades indígenas y para la comercialización de las artesanías. Asimismo, la junta directiva de gobernadores autorizó alquilar, antes de finalizar el año, una casa en Bogotá con estos propósitos”, puntualiza Piraza.

Otras de las acciones que lidera Aciva es el establecimiento, junto con las comunidades indígenas de una tabla tarifaria, que busca evitar que los intermediarios compren, por ejemplo, una artesanía que cuesta $ 50.000 en $5.000, dado que la organización no tiene la capacidad como comercializadora de comprar toda la producción o participar en más ferias nacionales y extranjeras.

De esta manera y gracias al Wuerregue, Aciva RP está trabajando de manera comprometida para aliviar la difícil situación social de este grupo de comunidades indígenas, que padecen la falta de escuelas, puestos de salud, deficiencias en la cadena alimentaria y la alta incidencia de enfermedades como tuberculosis y de muertes maternas durante el embarazo y al momento del parto.

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